AutoPublicar (2/2)

Si hace dos días hablaba de cómo funciona la publicación de una obra a la manera clásica, es decir, por medio de una editorial, hoy toca hablar de la autopublicación, que incluye muchos otros autos como la autocorrección, automaquetación, autoimpresión y autodistribución.

Bromas aparte, es fácil que pase el tiempo y no hayas conseguido un editor para tu obra. No te preocupes. Si realmente quieres seguir adelante y que el mundo pueda leerte, tenemos la opción de hacerlo por uno mismo. Existen dos formatos básicos no excluyentes entre sí; en papel o en e-book. Comenzaremos por el e-book, el formato electrónico.

Las ventajas de este formato son muchas, pero la principal es la distribución, la publicidad y la venta. La desventaja es otra, muy importante, como es la piratería. Pero expliquemos los pasos para publicar un e-book. Damos por terminada la obra. La registramos. Como ningún editor la aprecia, nosotros tendremos que ser los editores. Nos tocará hacer las dos revisiones con sus correspondientes correcciones, la ortotipográfica y la de estilo. Una vez terminada, tendremos que maquetar nuestro ebook en un formato aceptable para las plataformas, lo que equivale a un EPUB, FB2, PDF, MOBI, etc… pero hoy en día el EPUB se impone con holgura. Eso incluye crear un índice con vínculos a cada capítulo para que la lectura sea más sencilla. Algunas plataformas como Amazon te pedirán que lo conviertas a su formato, y te exigirán alguna otra cosa de cara a publicar con ellos. Por último tendrás que buscar una portada atractiva. Todos estos trabajos se pueden encargar a profesionales y amigos que sean hábiles en la materia, pero en la práctica el autor suele realizarlos todos.

Una vez tenemos el ebook creado, lo tendremos que subir a una de las muchas plataformas de venta de ebooks que existen. La mayor parte de ellas son gratuitas. Se quedan con un porcentaje de la venta (entre el 70% y el 30% del PVP sin impuestos) y, a cambio, meten tu obra en su catálogo. Tú marcas el precio de tu obra. Normalmente dispones de una página de autor donde se te informa de las ventas y de tus regalías o royalties, y cada cierto tiempo te lo ingresan en la cuenta con la que te has registrado. 

¿Ventajas? Es un sistema gratis en la práctica. No inviertes un duro. Tampoco ganas mucho. En plataformas como Amazon, los libros hasta 3 € tienen unas regalías del 30%, y del 70% cuando cuestan 3€ o más. Es decir, si tu libro está a la venta por 2€, te llevarás 60 céntimos de cada compra. Y si está a 3€, te llevarás 2.10€. Pero en la práctica, muy poca gente compra libros de noveles por 3€, aunque curiosamente no les importa pagar hasta 10€ por uno consagrado. Otra ventaja es la distribución. El coste es 0. Cualquier persona desde su ordenador puede comprarla con un clic y tenerla en su e-reader en cuestión de segundos. En el lado negativo, la piratería. En el momento que tu obra está en la red, es susceptible de que alguien la piratee. Y si piensas que es malo que alguien pueda leer tu libro sin haber pagado nada por él, imagina lo que se puede sentir si alguien coge tu libro, le cambia el título y el autor, y lo vuelve a publicar en Amazon ganando dinero con tu trabajo. Por otro lado está la invisibilidad. Cada año se publican en el estado español unos 70.000 títulos. Que tu obra sea conocida es una odisea.

El otro formato de publicación es el clásico, en papel. Y aquí se puede optar por dos vías. La sencilla es la de las plataformas de autopublicación, la llamada POD, Print on Demand, o Impresión Bajo Demanda. Hay muchas, basta con teclear «autopublicación» en Google y te aparecerán las Bubok y compañía, pero la reina de esto es Amazon. Si ya tienes un ebook publicado con ellos, tienes casi todo el trabajo hecho. Tendrás que reconvertir tu ebook a uno de los formatos establecidos por ellos (medidas USA), ampliar tu portada con un lomo y una contraportada, marcar un precio a partir de unos mínimos (excluidos gastos de impresión y de impuestos, Amazon se queda con un 40% del precio), y poco más, salvo publicitar tu obra. Amazon te da un ISBN gratuito y el sistema POD está fuera del Depósito Legal si se venden menos de 100 ejemplares (si no ha cambiado la ley), así que no tienes trámites ni compromisos. Tu obra pasará al catálogo de la plataforma, y cuando alguien lo pida, se imprimirá y se le enviará a su domicilio en el plazo de 7-10 días.

¿Ventajas? Una vez más, la distribución. La posibilidad de que cualquier persona de tu país pueda comprar tu libro y se lo envíen a casa con un clic, generalmente sin gastos de envío con la opción Prime, es un chollo. Tu obra siempre está disponible, nunca podrá estar descatalogada, para tí o para cualquier lector interesado en el futuro. Además, aunque los márgenes no son muy altos, no necesitas hacer ninguna inversión en tu obra, salvo si quieres gastarte dinero en promocionarla por internet. Aún mejor, a los autores, Amazon les rebaja sensiblemente el precio del ejemplar, hasta el punto de que, si quieres vender tu obra en una librería o a los conocidos, puedes pedir los ejemplares que quieras, te los enviarán a casa y tú los puedes distribuir con un margen mejor, aunque hay que tener cuidado, porque estos libros también deben ser tributados al fisco. ¿Desventajas? Pocas, la verdad. La calidad del papel no es la mejor. No admite solapas ni las posibilidades que te da una imprenta. El libro es igual de invisible que el ebook… pero es un método sencillo y muy barato de publicar. 

Y llegamos a mi vía preferida, aunque seguramente la tendré que abandonar pronto. Es la más laboriosa, pero la más gratificante, ya que te hace superar todas y cada una de las fases del proceso editorial. Me refiero a la autopublicación en papel como autor-editor. Los pasos son muy parecidos a las anteriores. Después de obtener el borrador y registrarla, tenemos que corregir y maquetar nuestra obra, diseñar una portada, una contraportada, el lomo, las solapas, las cubiertas interiores, todo aquello que queramos que nuestra obra tenga a la hora de imprimir. Hay muchísimas imprentas con miles de opciones en formatos, tamaños, papeles, tintas… yo trabajo con printcolorweb.com. Me funcionan y me dan mil facilidades además de buen precio. Una vez tenemos nuestra obra lista para imprimir, debemos pedir un número de ISBN a la agenciaISBN.es. Esto solo es necesario si nuestra obra no va a ser comercializada por terceros. Es decir, si nuestra intención es hacer 50 ejemplares y regalarlos o venderlos a los conocidos o en un parque por nuestra cuenta, no es obligatorio. Pero si quieres llevarlo a una librería, necesitarás un número de ISBN, es el DNI de un libro, y cuesta unos 45€. Con el ISBN o sin él, lo que sí es obligatorio es el Depósito Legal. Tendrás que llevar al Registro de tu comunidad 4 copias de tu obra para que las guarden y se preserven para siempre. Para ello debes pedir un número de Depósito Legal que copiarás junto al ISBN dentro de la página de créditos de tu libro.

Una vez tengas todo, buscas una imprenta y haces una primera tirada. Normalmente contra más libros pides, más barato te sale el ejemplar, aunque corres más riesgo de quedarte con un montón de ellos sin vender. Cada uno debe calcular cuantos puede vender, ya que aquí llega el gran problema de esta vía, y es la distribución. No existe. El distribuidor también eres tú. Tú tienes que colocar los libros y conseguir venderlos. En muchas ciudades existen libros que cogen obras de autopublicados, pero las modificaciones en el tema de facturaciones están revirtiendo esto, ya que te exigen que emitas facturas, aspecto que te obliga a hacerte autónomo, inviable para la mínima ganancia que puedes tener con la venta de tu obra mano a mano. También puedes venderlas en presentaciones, charlas y eventos como Días y Ferias del Libro, incluso en mercadillos clandestinos de los domingos. Es una forma de llegar a gente con la que no tratas, pero igualmente la venta es escasa, y la inversión en tiempo, mucha.

¿Desventajas de esta vía? Demasiadas. Necesitas invertir mucho dinero en la impresión. Es un dinero que regresa, porque normalmente tú ya sabes cuántos vas a vender y no pides muchos más, pero te exige que tú lo pongas por delante, a menos que lo financies por medio del crowdfunding o similares. La distribución es nula. Tú te encargas de todo. Es poco probable que llegues a gente que esté fuera de tu entorno. Normalmente cuesta bastante tiempo vender toda la tirada, sobre todo si te vas más allá de los 200 ejemplares, y si has ajustado muchísimo el precio, eso significa ir a pérdidas durante mucho tiempo. Estamos hablando no sólo de los gastos de impresión, sino del ISBN, de locales para hacer las presentaciones, las invitaciones en reuniones con los amigos, etc…

¿Ventajas? El valor del arte. Tú eres el creador absoluto de tu obra. Controlas todos los pasos del proceso editorial, lo que te convierte, de facto, en un editor. Montas, desmontas, eliges todos y cada uno de los detalles, de la producción, de la distribución, del marketing, de la venta. Pero lo mejor de todo es el contacto con los lectores. Gente con la que hace mucho tiempo que no tienes una excusa para quedar, pero que ven que has publicado algo y te piden un ejemplar. Eso te obliga a quedar con ellos, recuperas amistades, hablas de tu obra (que eso es algo que a todos los autores encanta). También te gastas unos euros en pagar la ronda, pero considéralo parte de la inversión. La cercanía permite firmar la obra, imprimirla con tu letra, eso añade valor a lo que haces. Y luego, cuando se la leen, te llegan sus impresiones, de gente que te conoce, que interpreta tus palabras de una manera diferente a lo que tú quieres decir porque cada uno tiene dentro de sí una imagen del autor, de su empeño, de su historia, y todos y cada uno de los lectores viven dentro de ella.

Pues eso es todo. Sigue habiendo muchos matices en el tema de la publicación, pero si tenéis cualquier duda, no tengáis apuro en poneros en contacto conmigo y yo os ayudaré en lo que pueda.

Saludos

Manuel C.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba