Estrategias para embaucar a autores noveles

“No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.”

-Oscar Wilde-

«Pero dígame vuestra merced: este libro ¿imprímese por su cuenta o tiene ya vendido el privilegio a algún librero? —Por mi cuenta lo imprimo —respondió el autor— y pienso ganar mil ducados, por lo menos, con esta primera impresión, que ha de ser de dos mil cuerpos, y se han de despachar a seis reales cada uno en daca las pajas. —¡Bien está vuesa merced en la cuenta! —respondió don Quijote—. Bien parece que no sabe las entradas y salidas de los impresores y las correspondencias que hay de unos a otros. Yo le prometo que cuando se vea cargado de dos mil cuerpos de libros vea tan molido su cuerpo, que se espante, y más si el libro es un poco avieso y nonada picante. —Pues ¿qué? —dijo el autor—. ¿Quiere vuesa merced que se lo dé a un librero que me dé por el privilegio tres maravedís, y aun piensa que me hace merced en dármelos? Yo no imprimo mis libros para alcanzar fama en el mundo, que ya en él soy conocido por mis obras: provecho quiero, que sin él no vale un cuatrín la buena fama.»

-Miguel de Cervantes- El Quijote

Lo reconozco. Estoy vago. Me paso media noche escribiendo, y me cuesta ponerme en marcha con un par de horas de sueño, pero me he comprometido a mantener este blog actualizado, así que recupero un tema que he movido por varios foros a lo largo de los años (la primera vez en el verano de 2013, cuando buscaba editorial para La canción de Antioquía) y que he actualizado alguna vez. Desgraciadamente, con la aparición de nuevas plataformas de publicación, estas anotaciones tienen más vigor que nunca.

Este tema no es otro que la aventura de publicar tu primera novela y encontrarte con editoriales cuyo cliente no es el lector, sino el propio autor. Si ya lo habéis leído, os pido disculpas. Y si no, y estáis pensando en publicar una novela, no le quitéis ojo.

«Llevo poco tiempo navegando en la odisea de encontrar un editor para una novela, pero entre lo que me han ido ofreciendo y lo que he ido leyendo, he observado que hay un gran número de editoriales, o imprentas encubiertas, que pretenden hacer un negocio cuasi fraudulento con las esperanzas de los escritores noveles. Abusando del lado emotivo o la propia vanidad del autor, ofrecen un elaborado engaño o verdad alterada para conseguir que cualquiera pueda publicar siempre que ponga el dinero por delante.

No diré sus nombres, pero seguro que podéis reconocer estas malas prácticas en mails, cartas y llamadas telefónicas, y quizá sirva para que alguno no caiga en sus redes. Analizando costes, es mucho más beneficioso realizar una autoedición completa buscando imprenta quedándote con el 100% del margen que te permita amortizar lo invertido que acudir a este tipo de editoriales. Por cierto, hablo siempre de edición en papel.

Caso 1. La Coedición. Lo llaman coedición, pero en realidad es una autoedición encubierta. La editorial te responde que sí, que tienes una novela maravillosa, incluso puede que te manden el informe del lector loando sus virtudes. Te prometen un gran futuro, pero cuando se habla de contratos, aparece el fantasma de la crisis, de la apuesta por los jóvenes valores, y te cuentan que ellos trabajan con coedición. Supuestamente se reparten entre editorial y autor los costes de la edición, y se aumenta el porcentaje del autor hasta en un 30%, pero en realidad es el autor quien corre con todos los gastos, los de impresión, los del margen de beneficio de la editorial e incluso los de la distribuidora final, si es que no acaban apilados en cajas en el trastero del autor. Son las editoriales que te piden 1.000, 1.500, 2.000 ó 3.000€ por hacer tiradas de 100-200-300 ejemplares, hacer una presentación en una librería y olvidarse de tí.

Caso 2. El compromiso de venta de 100 ejemplares. Otras editoriales te lo pintan mejor. No te piden el dinero directamente. La estrategia es que ellos te aseguran que van a editarte 100 ejemplares, te contratan un lugar para la presentación del libro y tú te encargas de llenar el local con tus parientes, conocidos, etc… para intentar vender los 100 ejemplares. En el caso de que no se consigan vender al PVP, tú te comprometes a adquirir los sobrantes con el 10% de descuento. Es decir, si vendes 75, los otros 25 a 15€ menos tu 10%, son 337€ que debes poner. El negocio es redondo para la editorial. Según cuentan, las maquetaciones, correcciones de la edición no son muy esmeradas, ellos se aseguran la venta de los 100 ejemplares (100 x 15€, 1.500€, menos 500-600€ de gastos de imprenta y edición, y otros 150€ de derechos de autor, son 750€ limpios para la editorial que no arriesga nada). Según dicen, si se venden todos los ejemplares, la editorial se compromete a hacer una segunda tirada de 100 ejemplares por su cuenta para distribuir en las grandes cadenas libreras, pero por lo que he leído por ahí, es muy raro que eso ocurra.

Caso 3. Editoriales online de autoedición e impresión bajo demanda. Estas las conoceréis bien. La edición online suele ser gratuita (de hecho sólo ponen el servidor, el catálogo y un método de pago a través de ellos), pero la edición en papel la ofertan a través de packs o similares. Al menos no mienten, se ven a las claras sus intenciones. Como ejemplo práctico, el pack básico de una de las más conocidas: Por 200€ te corrigen la portada, te incluyen en los catálogos online de las grandes cadenas (invisibilidad absoluta), crean una web con tu libro (portada y reseña), te dan su ISBN (para poder venderlas, obviamente) y te entregan 3 ejemplares en papel de tu obra. Como imprimen bajo demanda, no gastan un duro en papel si nadie la solicita online. Gasto real para ellos, 3 libros (ni maquetación, ni corrección, ni diseño, sólo impresión) y 5 minutos para incluir en sus discos duros la nueva información.

Caso 4. El falso caso del concurso literario. A veces, estas editoriales no consiguen suficientes clientes. Es el momento de montar concursos literarios. El truco (o estrategia de marketing) es así. Convocas el premio, lo dotas con 1.000 ó 1.500€ y recoges una base de datos de potenciales clientes de 100 ó 200 autores. Le das el premio a uno (o a tí mismo, total, nadie va a investigar al jurado), y al resto les envías una carta o mail para decirles que les ha gustado tu novela, pero que sólo podía haber un ganador, aunque le ven posibilidades de publicación. Una vez que te han dorado la píldora y crees que realmente has estado a un paso de ganar el premio, es cuando te hablan de la coedición, la presentación de libros, etc…

Caso 5. El verdadero caso del libro multiautor. En otras ocasiones, las editoriales normales andan faltas de ventas. Es entonces cuando montan otro tipo de concursos tipo tómbola, de los que siempre tocan. Consiste en montar un premio con un tema generalista. La idea es crear un libro con 100, 200 o 300 relatos cortos, microrrelatos, cuentos de una página de extensión, etc… con los mejores relatos. El premio consiste en publicar tu relato y regalarte un ejemplar el día de la presentación. Hasta ahí todo correcto. ¿Dónde está la trampa? En que no hay apenas selección. Con 200 ó 300 relatos de una página entran prácticamente todos los presentados. La editorial hace una tirada de 1000 ejemplares, por ejemplo (valga la redundancia), regala 300, pero sabe que cada autor va a comprar, por su cuenta, al menos uno o dos ejemplares más para sus padres, hermanos, amigos, etc… ya tienen la tirada entera vendida. Los autores damos por satisfecho nuestro ego (yo también participé en uno de estos) y las editoriales (que no tienen porque ser imprentas encubiertas, ni mucho menos), sacan su rendimiento.

Caso 6. El «Maestro». A veces las falsas editoriales se rinden, pero por un tiempo, sólo por un tiempo. Si creen que pueden sacarte el dinero, insistirán como buen comercial hasta que te lleven a su terreno, aunque les digas que tu novela ya está publicada. Llega entonces la hora del maestro. Si no pueden apelar a tu ilusión por publicar, lo harán a tu ego de gran escritor. Me ocurrió con La Canción de AntioquíaUna de esas editoriales que en el 2013 me ofrecieron coedición, contraatacaron en busca de clientes en el 2015. Como les dije que la novela ya estaba publicada y agotada, me contestaron con un gracias y atacaron un mes después. Me ofrecían publicarla de nuevo bajo su sello, pero esta vez en una gran colección, selecta por supuesto, titulada Maestros de la Historia, donde solo había obras magníficas de autores muy reconocidos. Sin nombres, por supuesto. Y en régimen de coedición, claro. 

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